GOBIERNO DE IVAN DUQUE EN COLOMBIA: ¿Entrará en el laberinto de la ingobernabilidad?.

Por Wilfer Orlando Bonilla. Observatorio Político Electoral Colombia

Resultado de imagen para duque pensando?A tres meses de posesionado el gobierno de Ivan Duque, su gestión y el desempeño público de su gabinete parecieran haber dilapidado ese inmenso caudal de 10.398.689 votos obtenido en las elecciones presidenciales, los cuales significaron    un 54.03 % del total de votos y un brecha de 12 % frente a su contendor Gustavo Petro.

En términos absolutos esta diferencia pudo significar un margen de legitimidad y gobernabilidad impresionante para asumir las tareas de su gestión, sin embargo este volumen de votos y la brecha obtenida, fueron producto no de una agenda compartida sinó de una coalición producida por el temor frente al crecimiento de la opción de centro izquierda en Colombia. Se repite la vieja práctica política de las élites, las cuales ante el más mínimo riesgo de perder el poder recurren a las coaliciones, así en el ciclo anterior hayan estado enfrentadas a cuchillo. Desde esta lógica vimos a Cesar Gaviria, a Vargas Lleras y a la totalidad del empresariado Colombiano cerrar filas con el Uribismo.

Ya con las aguas bajas, la afanada coalición se difuminó y emergieron los apetitos burcráticos, los cuales al no ser saciados produjeron los sobresaltos que hemos visto estos tres meses, particularmente en el congreso, donde el la  coalición que lo lleva a ganar la presidencia no se mantiene la correlación a su favor en el congreso, dando como resultado que  el  gobierno de Duque queda sin mayorías en el Congreso. De las 280 curules entre el Senado y la Cámara de representantes, 137 corresponden a la bancada de gobierno, 95 independientes formados por Liberales y Cambio Radical, así como 44 de la oposición constituídos por el Polo, Alianza Verde, Maíz, Decentes y Farc.

Todo esto se da a pesar que el partido de la U se divide entre apoyar al gobierno de Duque o hacerle oposición. 25 parlamentarios respaldaron las iniciativas de gobierno en el congreso, mientras que 16 congresistas votaron por declararse independientes al gobierno y amenazaron con liquidar el partido.

En su desempeño como gobierno, el presidente Duque ha estado a la defensiva en varios temas como producto de sus tensiones aparentes con el centro democrático, que siendo su partido parece no darse cuenta que es gobierno y hace piruetas de oposición. Esta postura defensiva se ha expresado en los siguientes eventos:

  • Apoya tímidamente la consulta anticorrupción mientras su partido la ataca.
  • Su ministro de relaciones exteriores no firma la declaración del grupo de río que invalida la opción militar frente a Venezuela, a la par su embajador en Estados Unidos ratifica que no se puede descartar la opción militar frente a Venezuela, pero Duque sale apresurado a desmentir a los dos diciendo que Colombia no tiene ánimo belicista.
  • Su ministro de hacienda afirma que la reforma fiscal incrementará el IVA en productos básicos de la canasta familiar, el expresidente Uribe afirma que votará contra ello.
  • El gobierno presenta una propuesta de ley anticorrupción que debió retirar de manera rápida ante la evaluación de la deficiente correlación para su aprobación.
  • Su incontinente ministro de defensa afirma que debe legislarse para regular la protesta ciudadana a la par que asegura que detrás de las manifestaciones hay apoyo de sectores mafiosos, el presidente debió salir a desmentirlo.
  • La congresista Paloma Valencia y Alvaro Uribe radican un proyeto de reforma a la justicia totalmente diferente al que radicó el gobierno.

Este conjunto de elementos pareciera configurar un cuadro de gobernabilidad sin horizonte estratégico, lejos de construir un consenso mínimo entre el gobierno y su partido para trazar ejes que planteen la solución a problemas centrales del país, el  gobierno insiste en su postura de quejas frente a los vacíos presupuestales y la terrible gestión que según él, heredó del gobierno anterior.

Según el profesor Carlos Matus, todo gobierno enfrenta en la concreción de su gestión tres elementos :

  • Su proyecto de gobierno: El cual debe estar constituido por propuestas viables y de significación para el país.
  • La capacidad del gobierno: Referido a su destreza técnica y experiencia.
  • La gobernabilidad: Entendida como la existencia de correlaciones de poder favorables al desempeño en dirección hacia su proyecto de gobierno.

Leído desde estos tres elementos, pareciera que estamos ante grandes déficits. El proyecto de gobierno se presenta como un amasijo de retaliaciones delirantes en las cuales la tareas propuestas por su partido se van dando de manera progresiva en relación a pulverizar los acuerdos de paz, no continuar la negociación con el ELN, radicalizar la presión e injerencia en el tema Venezuela, asumir posturas regresivas en la política antidroga, golpear la arquitectura institucional de la justicia. Mientras en lo económico su contenido es no tocar ni con el pétalo de una flor al empresariado, muy por el contrario reforzar la austeridad fiscal y descargar el peso en la clase media y popular. Pero la visión de país está ausente, no se nos presenta con nitidez el puerto de llegada de estas

En la capacidad del gobierno el más inexperto es el propio presidente Duque, muchos de sus ministros como el de hacienda e interior arrastran serios cuestionamientos, el de defensa no parece por su locuacidad e impericia en temas de defensa el idóneo para este cargo.

En la gobernabilidad el presidente no visionó la importancia de tejer una coalición sólida con los partidos que lo apoyaron en la segunda vuelta, o si lo valoró, su partido vestido de prepotencia se lo impidió. El resultado es claro, no cuenta con las mayorías parlamentarias. Otro elemento que vendrá a desafiar su gobernabilidad es la creciente movilización social a la que asistiremos a partir del conjunto de las impopulares medidas en curso, mientras que su falta de iniciativa o negligencia frente al tema de la paz y decisión de fumigar los cultivos de coca sin plantear una opción alternativa para los cultivadores, será la reedición de una cruenta guerra que desafiará la capacidad del gobierno para responder militarmente y mantener su aceptación en la opinión pública nacional.

El presidente Duque se ha dejado arrastrar a tres posturas que pueden significar el descalabro de su gobernabilidad:

  1. Narcotizó la agenda exterior e interior: Asiente dócilmente frente a Donald Trump la necesidad de retomar la fumigación de los cultivos de coca con glifosato, tema que más allá de sus implicaciones constitucionales y de salud, significarán de llegar a colocarse en práctica, la activación de un espiral de violencia capaz de convertirse en un nuevo marquetalia. A esto se suma la firma del decreto de restriccióny decomiso de la dosis mínima, postura cuestionada con gran resonancia en la opinión pública, particularmente el expresidente Gaviria ha afirmado en entrevista para CNN que “es una postura inconveniente y va en contravía a lo que en los propios Estados Unidos ocurre o en diversos países de Europa, donde se viene legalizando su consumo y declarando  la adicción a las drogas como un problema de salud pública como una manera de sacar la violencia del circuito de las drogas”.
  2. Su postura frente a los diálogos con el ELN, retira equipo negociador, plantea exigencias al ELN que son producto del cierre exitoso de unas negociaciones, no de su inicio. Se mantiene reiterativo en la inexistencia de recursos para el proceso de paz de la Habana.
  3. Su disposición de confrontación con Venezuela podría llevar a Colombia a la catástrofe de la guerra, no en territorio Venezolano sinó en el propio contexto colombiano.

Mientras la economía vive un respiro con los altos precios del petróleo, pero requiere para activar el crecimiento de una política de estímulos y gasto público, medida que la visión de austeridad del actual gobierno se negará a asumir, en estas condiciones es probable que la economía se mantenga para fines de año en un crecimiento del 2 % sin capacidad de generar nuevos empleos, uno de los  problemas más aquejado por la población colombiana.

A dos meses de gobierno, Colombia pareciera un barco sin plan de navegación y sin capitán. ¿Donde está el gobierno?

Esta entrada fue publicada en Análisis Político, Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s