DE NUEVO LOS SANTANDER/URIBE A LA CARGA CONTRA VENEZUELA

HumbertoEl alter ego del presidente colombiano Juan Manuel Santos, su vicepresidente Germán Vargas Lleras, un político santaderiano/uribista que se lanzará a la contienda electoral para optar por la presidencia de Colombia en el 2018, sacó a relucir el hacha de la guerra contra Venezuela, aún sin ser candidato, y en un agresivo, xenófobo y excluyente ataque contra los venezolanos que viven en el Departamento de Santander del Norte, mostró el sempiterno odio y envidia de la oligarburguesía colombiana contra Venezuela.En la población de Tibú donde fueron entregadas 100 viviendas en apartamentos como parte de un programa gubernamental, el antivenezolano vicepresidente oligarca colombiano Germán Vargas, atacó injustificadamente a Venezuela y a los venezolanos con un discurso cargado de xenofobia y exclusión, unas declaraciones denigrantes, discriminatorias y por demás injustas, sin el menor recato y respeto por nuestro país y sus connacionales.

“Estas casas son para la población desplazada que vive en Tibú, no vaya a dejar meter a los ‘venecos’ por nada del mundo, esto no es para los ‘venecos'”.

El vicepresidente calificó despectivamente de “venecos” y probablemente se refería a los venezolanos que habitan en el Catatumbo, Cúcuta y su área metropolitana. Están igualmente los colombianos que se nacionalizaron venezolanos para recibir los beneficios en Venezuela que da el gobierno revolucionario a través de las Misiones Sociales y volvieron a su país pero como venezolanos. Así lo señala el periodista Juan Manuel Reyes Fajardo por el blog Publimetro, el 26 de enero, en la reseña de la entrega de las 100 viviendas en el poblado de Tibú, Departamento del Norte Santander.

“Cabe anotar que esto podría llegar a dificultar la labor de entrega de las casas, debido a la gran cantidad de ciudadanos en los municipios fronterizos que tienen cédula venezolana. Varios de estos la obtuvieron con el fin de recibir beneficios en el vecino país”.

Pero el grosero y peyorativo término de “veneco” no es nuevo en el xenófobo lenguaje de sectores de la oligarquía colombiana enemiga de Venezuela quiere decir mucho más. En 1987 se produce la llamada “Crisis de la corbeta Caldas”, que tuvo lugar el 9 de agosto de ese año, cuando un barco de guerra colombiano –la corbeta ARC Caldas– cruzó el paralelo de Castilletes rumbo al sur y se colocó en el Golfo de Venezuela, en el centro del área reclamada por Colombia, allí fue interceptada por el patrullero venezolano ARV Libertad. Esa provocación colombiana estuvo a punto de provocar una guerra entre las dos naciones hermanas. El término “veneco” viene de allí y es una contracción de “venezolanos coños de madre”. Es en ese sentido que lo expresó en vicepresidente colombiano y que produce y fuerte y enérgica protesta por parte de la cancillería venezolana.

Casi de inmediato, y ante las contundentes declaraciones del Gobierno revolucionario del Presidente Maduro, la cancillera colombiana María Ángela Holguín, se presentó como la apaga fuegos de los “daños colaterales” que dejó el discurso del político derechista. Trató de edulcorar la tremenda metida de pata del vicepresidente, queriendo aclarar que el despectivo término “veneco” no era una ofensa sino una frase afectuosa. Así la señora Holguín declaró que el vicepresidente de ese país, “no tuvo mala intención” al decir que “las viviendas que entrega el Gobierno Nacional no son para venecos”.

 Aunque la canciller Holguín dijo estar segura de que Vargas Lleras no quiso decir lo que dijo al hacer una afirmación altamente grosera, vulgar, señaló que ella aboga por el lenguaje respetuoso, “un lenguaje que no sea de ofensa para ningún país” e hizo un llamado a todos los funcionarios “por el respeto y por la manera en cómo se utiliza el lenguaje”.

Otra contundente respuesta vino de la parte colombiana. Una gran luchadora social y amiga sincera de Venezuela y su pueblo, Piedad Córdova, le salió al pasó al vicepresidente uribista. En su twitter @piedadcordoba le da una bofetada de dignidad al funcionario guerrerista al preguntarle: “¿Sabía que los “venecos” le han dado casas gratis a 280 mil familias colombianas en Venezuela (un promedio de 1.400.000 personas. nn)?”

Pero no se queda la luchadora social con la pregunta sino que le da una lección de dignidad política. “Es verdad que la xenofobia está de moda, ¡pero usted como Vicepresidente no la puede promover!”

¿Puede considerarse la provocación del vicepresidente colombiano como una ligereza, sobre todo dicha en una región fronteriza como lo es Santander del Norte, zona de conflictos y de permanentes agresiones económicas, políticas, militares, ingerencistas a Venezuela por parte del paramilitarismo dirigido por el capo asesino Álvaro Uribe?

No es un secreto decir que ciudades como Cúcuta y buena parte del Departamento de Santander han dependido por años económicamente de Venezuela, pero no fundamentalmente del comercio lícito sino todo lo contrario, una industria del contrabando dirigido por grupos paramilitares perfectamente conocidos y comandados fundamentalmente por un sector oligarca que dirige Uribe y pretende secesiones al arco andino (Táchira, Mérida, Trujillo) y el Zulia de Venezuela para anexarla a Colombia, con la anuencia del grupo vende patria de los Ceballos en Táchira, Rosales, en el Zulia, entre otros. Que precisamente apoyaron financiera y militarmente, dirigieron y participaron activamente en la operación ‘la salida’ que dirigió Leopoldo López y Freddy Guevara en el 2014.

Tampoco es un secreto que se creó toda una industria del contrabando y desde Táchira, Zulia y Apure se llevaron millones de litros de gasolina para Colombia y a través de una fulana asociación de pimpineros se legalizaba –y aún se legaliza–  el delito del contrabando proveniente de Venezuela, sin dejar  de nombrar los camiones “desviados” de Pdvsa y los militares deshonestos que se prestaban para esa infamia contra la Patria y dejar pasar por la frontera lo robado. Que más del 50% de los alimentos de Venezuela son igualmente contrabandeados hacia ese país. Que el delito rebasó el negocio lícito y nunca el negocio binacional fue equitativo, inequívocamente favorecía al comercio y a los comerciantes colombianos. Que en la frontera, a escasos 50 metros de Colombia el paramilitarismo prácticamente “fundó” una villa, una urbanización donde se escondían toneladas de alimentos y gasolina, prostituían a las niñas, habían sitios secretos para el secuestro y almacenes de armas, se secuestró y ajustició a venezolanos. El estado Táchira en su casi totalidad más parecía una extensión de Colombia que una porción de Venezuela soberana. De hecho parecía que existían dos gobiernos, el nacional y el del paramilitarismo.

Por si fuera poco, la maldad de los sectores más torvos y viles de Colombia se cebaron sobre Venezuela para no sólo destruir el gobierno revolucionario y al Presidente Maduro, sino destruir al país. El dólar Cúcuta. La infame decisión del Banco Central de Colombia de autorizar que las casas de cambio de la frontera determinasen el valor del bolívar y jugasen con nuestra moneda, el mismo banco central de Colombia que autorizó ese absurdo y nos hace la guerra; un plan dirigido por el vil, asqueroso, miserable y asesino gobierno de Barack Obama, creador de la guerra económica contra el pueblo venezolano junto a la oligarquía de aquí, su página ‘dólar today’, y el triángulo USA-Colombia-España. Toda una conspiración transnacional para destruir un país noble como Venezuela y su valiente pueblo, secesionarlo como han hecho con Libia o Irak y abalanzarse sobre su riqueza petrolera y minera.

Como colofón de toda esa infame guerra contra el país donde la oligarburguesía colombiana y sus grupos paramilitares juegan un papel fundamental, tenemos el robo sistemático del billete de cien bolívares para, prácticamente, dejar el país sin moneda fuerte. En Colombia y USA se armó toda una política para hacer un jugoso negocio bolívar/dólar. No otra cosa explica que por los puertos colombianos salieran centenas de conteiner repletos de billetes de cien bolívares venezolanos y honorables gobiernos o grupos financistas formaran parte de esa turbia negociación. Zuiza, Alemania, España, Ucrania entre otros muchos países europeos almacenaban en sus bóvedas ese tonelaje de papel moneda para negociarlo. ¿Cómo explican eso que es todo absolutamente ilícito? Ese era el gran negocio, el negocio redondo donde unos pocos “empresarios” del mundo ganarían fabulosos sumas de dinero a costa del sufrimiento del pueblo venezolano, por eso la entente internacional burguesa contra Venezuela.

¿No sabía el presidente Santos que desde los puertos colombianos salían conteiner repletos de billetes de cien venezolanos? Si no lo sabía es porque Uribe le tiene montado un gobierno paralelo. Tal vez por eso se hace el loco con las viles declaraciones de su vicepresidente uribista y orgullosamente santanderista. Él sabe quién ese ese bellaco del vicepresidente y manda a declarar a la cancillera para que empastele más las cosas con sus torpezas. Es una forma sibilina de responderle al Presidente Maduro, de cobrarle las exitosas políticas implementadas por la Revolución Venezolana, a la que no pasa. No le perdona ­–como representante de la oligarquía– que se hubieses cerrado la frontera con Colombia por un año y se cortaran de raíz muchas de las pústulas del contrabando y el paramilitarismo. Que le haya dado al en la madre a los enemigos de la Patria, les partiera de un solo tajo la columna vertebral de sus ruines planes económicos al retirar de circulación el billete de cien bolívares –el bolivariazo– y hacer que los gánsteres perdieran millones de dólares. Pero, la guinda del postre fue abrir estaciones de gasolina a precios internacionales para los vehículos colombianos que deben pagar en pesos colombianos o en dólares –purgante de su propia medicina– y abrir las casas de cambio.

Allí es donde hay que contextualizar las infames e imprudentes declaraciones del vicepresidente colombiano. Maduro y el gobierno revolucionario han demostrado que aprendieron las lecciones, ahora viene la ofensiva internacional porque esa afrenta no se va a dejar pasar. Cuidado y el fatuo vicepresidente se queda con las ganas, no de ser presidente, ni siquiera candidato a presidente. Debe aprender que en política los errores se pagan caro. (29/01/17) (humbertocaracola@gmail.com) (@hgcaracola) (revistacaracola.com.ve)

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