Algunas razones y el contexto por el que gana el señor Donald Trump.

Juan Martorano

Juan Martorano

Sin duda, se ha escrito mucho y han salido muchos opinadores, articulistas y analistas; unos muy buenos, otros no tanto y otros tratando de meterse a “brujos sin conocer la hierba”, que han expresado y señalado causas y elementos sobre el triunfo del empresario y candidato republicano Donald Trump en las elecciones presidenciales en los Estados Unidos del pasado 8 de noviembre. Y nosotros, desde esta trinchera, queremos también realizar nuestros aportes, y de cómo dichos comicios pudiera afectar e impactar a nuestro país, a Venezuela.En primer lugar, hay que dejar muy claro que el triunfo electoral de Trump no es ningún “batacazo” electoral como algunos quieren hacer ver. Dicha victoria es producto de una serie de causas, de situaciones, de hastío de la sociedad estadounidense en un sistema colapsado, caduco, que no sirve, y que Trump supo manejar y cabalgar muy bien sobre esto.

Parte del análisis que realizaremos a continuación, fue realizado hace un algunos días en la Esquina Caliente de la ciudad de Caracas, junto al extraordinario reportero, periodista, articulista y escritor Ronald Muñoz, gran camarada y buen amigo, que compartimos espacio en el programa “El ADN de la Noticia” transmitido por la emisora “Al Son del 23” 94.7 FM, Radio Libre Negro Primero 101.1 FM, Radio “Enciéndete” 89.1 FM de Catia, Radio Macarao, Radio Ciudad Caribia, y otros medios alternativos y comunitarios de la Gran Caracas y otras partes de Venezuela, cuyos nombres en estos momentos se me escapan. También la misma fue grabada por el canal de youtube de la Red de Investigación Comunitaria, muy bien manejada por el profesor Pascual Giannantonio, la cual invitó a visitar.

Como un primer elemento sobre el triunfo de Donald Trump, hay que subrayar el denominado “voto oculto” que había de cara a estas elecciones en los Estados Unidos. Es decir, si bien es cierto que las encuestas daban ganadora a la candidata demócrata Hilaria Clinton, en realidad, mucha gente que manifestaba votar por ella, en realidad votaron por el candidato Donald Trump, y vaya que esto le dio resultados al candidato republicano, hoy presidente electo de la Nación del Norte.

Por otro lado, en dichas elecciones presidenciales se manejó muchísimo dinero (Se estima que en esta campaña electoral se gastaron no menos de 7000 millones de dólares, lo que constituye un presupuesto de un país modesto), ya que mientras que las encuestadoras daban ganadora a la candidata Clinton; las casas de apuestas y grandes magnates daban en sus apuestas, valga la redundancia en el uso del término, 5 a 1 a favor de Donald Trump, y vaya que algunos en los Estados Unidos ganaron muchísimo dinero por apostar y tomar las elecciones de su país como si fuera un juego.

Ahora bien, y como comentario al margen de este aspecto. ¿Ustedes se imaginan que este tipo de “apuestas” se hagan en Venezuela de cara a las elecciones presidenciales que corresponden en el año 2018? ¿Se imaginan que surjan casas de apuestas, y que al igual que en Estados Unidos, den 5 a 1 que el señor Henry Ramos Allup gana las elecciones presidenciales en Venezuela?¿ O Henrique Capriles? ¿O María Corina Machado? Creo que este es un elemento que debe ponernos a pensar.

Bien bueno lo que acotó el periodista y analista Ignacio Ramonet en su artículo sobre las razones del triunfó de Trump al señalar, que en estos momentos se están volviendo a barajar las cartas de la geopolítica internacional, y que nos estamos moviendo sobre el escenario de lo desconocido, donde todo lo imaginado y no imaginado puede suceder.

Pero también cabe destacar el análisis hecho por el documentalista Michael Moore, y su famoso artículo: “Las cinco razones por las que ganará Donald Trump”, el cual recomiendo revisar. Moore, fue uno de los pocos que acertó el resultado, y es, desde nuestro punto de vista, una de las fuentes más confiables para entender la compleja realidad estadounidense que se expresó en los comicios del pasado martes 8 de noviembre en los Estados Unidos de Norteamérica.

Esto, producto de un trabajo de campo que realizó Moore en las ciudades de Detroit y Michigan, que son grandes emporios industriales, equivalentes a Valencia y Maracay para los que vivimos en la República Bolivariana de Venezuela. Ambas ciudades, han quebrado económicamente, producto de la política de las maquilas, muchas empresas que han salido de esas ciudades a terceros países (como por ejemplo la Nike en Haití), donde se garanticen una mano de obra mucho más barata, mayor explotación y cuando los bienes producidos van a los Estados Unidos, aumentar la tasa de ganancia, la plusvalía. Esta política, que conspira contra la mayoría de obreros blancos en el país norteño, fue criticada duramente por Moore en dicho trabajo de campo y en el artículo que mencionamos, y Trump se apropió de dicho discurso.

Es decir, y vaya que parece una contradicción, la clase obrera estadounidense le dio su voto a su enemigo natural, al capitalista Donald Trump, quien supo ante esta situación de maquilas, construir un discurso de ruptura y antisistema, pero ojo, sin que Trump represente ni la ruptura ni sea antisistema con el sistema en Estados Unidos, y esto le dio resultados en los comicios.

Pero ni hablar de la profunda depresión y los errores cometidos por parte del partido demócrata, esto a propósito del factor de Bernie Sanders, senador y ex precandidato presidencial con opciones reales de derrotar a Donald Trump, por sus ideas y propuestas que, por lo menos en teoría, si implicaban una ruptura y un cambio con el sistema. Pero éste no era del “statu quo” y por eso no llegó a ser el candidato demócrata. Otro elemento a la hora de los análisis.

Pero también, y es importante destacar, que desde nuestro punto de vista, el canal con la mejor y más objetiva cobertura de este proceso electoral en Estados Unidos, fue sin duda Telesur, y vaya desde acá nuestras felicitaciones a dicha planta televisiva, creación del gigante Hugo Chávez.

Expresamos que Telesur fue el que realizó la mejor y más objetiva cobertura, en primer lugar por el ancla que tuvo, el periodista Jorge Gestoso, quien ha cubierto sumando éste, ocho elecciones presidenciales de los Estados Unidos de Norteamérica, además de haber salido y trabajado durante muchos años en CNN en español. Gestoso, además de contar con unas extraordinarias fuentes y un muy buen equipo de apoyo en los Estados Unidos, en el estudio de Telesur, estaba acompañado además, de dos personas, que bajo el criterio de expertos, conocían muy bien este tema de las elecciones y del propio sistema electoral en Estados Unidos.

Y, como el mismo Gestoso lo expresó, este proceso electoral no se parecía en nada a los otros siete que este extraordinario periodista había cubierto en el pasado, y lo tildó de “atípico”. Ni siquiera tildó de atípico los comicios presidenciales del año 2000 entre George W. Bush y Al Gore en la famosa disputa de la Florida, que definió en aquel entonces dichas elecciones presidenciales, y que tuvo a ese país en vilo durante treinta (30) días, mientras se definía quien sería el Presidente de dicha Nación, y cuyo resultado final se decantó por Bush, como hecho público, notorio y comunicacional. Pero, pasemos a los elementos que dio Gestoso del por qué esta elección, a su criterio, fue atípica.

En primer lugar, por el elemento dado por Donald Trump de que si no ganaba, no reconocería los resultados. No sé si muchos de los que lean este artículo saben que, por la facilidad que hay en los Estados Unidos para adquirir armas de diversos calibres, hay milicias que rayan en el paramilitarismo dentro de los mismos Estados Unidos, e imaginémonos que esas fuerzas incontroladas e incontralables se hubiesen manifestado con toda su fuerza, ante un escenario de incertidumbre dentro del gigante del norte.

De hecho, no era fortuito, como lo observamos en la cobertura de Telesur, que el cuartel general o comando de campaña de Donald Trump era todo un bunker donde se estableció un perímetro de seguridad, habían fuerzas contraterroristas e incluso agentes del servicio secreto de los Estados Unidos, donde se tomaron todas las medidas extremas para prever en caso de algún ataque terroristas al hoy presidente electo, y este no era un elemento casual ni fortuito.

Por otro lado, el mismo Gestoso y los analistas que lo acompañaron en el panel señalaron que había que estar preparado para un proceso “complejo, difícil”, pero sobre todo, largo, por las diferencias muy estrechas que había entre los candidatos, como en efecto ocurrió.

Y sobre todo, cabe destacar, si tomamos el punto de la incertidumbre, pues a eso de las 12 de la medianoche del día 9 de noviembre ya, cuando empieza el escrutinio y se empieza a dar estado por estado los candidatos ganadores y la suma de votos electorales de los correspondientes aspirantes, hubo un momento en que Texas en el mapa se colocaba en rojo (color que representa el partido republicano) y por otro momento se colocaba en azul (color que representa el partido demócrata) y fueron muy prudentes a la hora de hablar de algún ganador en dicha entidad. Al final, la elección en dicho estado se decantó por Trump.

Igualmente, la cantidad de personas que había en ambos “comando de campaña” de los candidatos con mayor opción en estas elecciones. Y destacar, cuando a eso de las 2 de la mañana del 9 de noviembre, cuando había tensiones e incertidumbre producto de más de 10 horas de este largo y complejo proceso, sale el jefe de campaña de Clinton ante las cámaras de televisión, ordenando a los simpatizantes de la candidata demócrata a “irse a dormir, por ahora los objetivos no se han logrado, y mañana será otro día”. ¿Reconocimiento tácito de la derrota? Casi que era una copia del “Por Ahora” de Chávez.

Pero lo que si hay que destacar es que, si bien Trump señaló que en caso de que los resultados le fueren adversos no reconocería los mismos, los hechos durante la cobertura de Telesur nos mostraron que, durante esas horas de tensión e incertidumbre, el verdadero desconocimiento de los resultados de dichas elecciones fue del “statu quo”, de Clinton, de Obama. Cuando al final, y ante la irreversibilidad de la tendencia del triunfo de Trump, fue cuando salieron ellos personalmente a reconocer su derrota, y que esto bajara la incertidumbre y las tensiones que sin duda hubo durante algunas horas en Estados Unidos.

Sin duda, el triunfo de Trump constituyó una derrota al proyecto de Obama y sus ocho (8) años al frente de la Casa Blanca. Obama se va por la puerta de atrás y con su proyecto fracasado, ya que la gente en Estados Unidos votó en contra de Hilaria Clinton, porque veían en ella el “tercer mandato” de Obama. La gente con su voto le dijo a Obama: “Tu proyecto fracasó, y ahora le daré la oportunidad a tu contendor para salir de esta situación en la que tú nos metiste”.

Igualmente, durante las horas que transcurrieron mientras se definía esta contienda electoral, y de la caída de varias bolsas a nivel mundial; hay que destacar la reunión con carácter de emergencia celebrada en los Estados Unidos Mexicanos, por parte del gabinete ejecutivo de dicho país. No olvidemos que meses antes, el entonces candidato Donald Trump visitó la Nación azteca y al presidente Enrique Peña Nieto. ¿Será que el gobierno mexicano en función de si ganaba uno u otro aspirante tenía diversos planes de acción? ¿Será que estas reuniones de emergencia eran para adoptar un conjunto de acciones para contrarrestar las posibles acciones del gobierno de Trump contra ese país?

Pero sin duda, volviendo al caso de Venezuela y el triunfo de Trump, debemos destacar que el gobierno de Obama, hasta donde sabemos y públicamente, nunca reconoció a Nicolás Maduro como Presidente Constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, y desde el año 2015, nos ha declarado mediante orden ejeutiva como una “amenaza inusual y extraordinaria” a la seguridad nacional de EEUU. El gobierno de Maduro, tan pronto se conoció el triunfo de Trump, emitió un comunicado reconociendo su triunfo como Presidente electo, haciendo votos porque las relaciones diplomáticas con dicho país se basen en el respeto a las diferencias, a la soberanía e instituciones de nuestros pueblos.

Pero, en el caso de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), coalición opositora a la Revolución Bolivariana, por lo menos en teoría, el triunfo de Trump les obliga replantear totalmente sus estrategias en términos de desplazar a Nicolás Maduro de la Presidencia de la República Bolivariana de Venezuela. Trump, sin dejar de ser conservador, con un margen de acción limitado, ya que actuará como el operador político del complejo tecnológico industrial militar; también es un empresario, un capitalista dueño de medios de producción muy pragmático. Y esto lo que quiere decir es que, Trump no irá a una guerra o a un conflicto con algún país, por lo menos en teoría, bajo ópticas geopolíticas, sino de lo que eso económicamente pudiera representar para los intereses de los Estados Unidos.

Por ejemplo, estamos claros que Trump no simpatizará con la causa revolucionaria, pero, desde un punto de vista pragmático, si nuestro país constituye ser como en efecto lo es, un proveedor seguro de petróleo y energía para el país norteño. Trump garantizará por todos los medios que estén a su alcance que eso siga siendo así, por los costos y beneficios económicos que eso genera para su país, esto, si y solo sí, no se activan otro tipo de factores que torpedeen esta lógica.

Habrá que ver si, como quedará lo de las órdenes ejecutivas donde nuestro país ha sido declarado como una amenaza inusual y extraordinaria a la seguridad nacional de los Estados Unidos, lo cual es una incógnita, la cual será despejada a partir del 20 de enero de 2017.

Pero ahí también hay una ventaja del Gobierno Bolivariano, que se ha estado manejando muy diplomática y prudentemente, esperando los gestos y signos del gobierno entrante en los Estados Unidos.

Pero, como lo hemos señalado, se le plantea un debate interesante con la coalición opositora MUD, ya que éstos, por lo menos en teoría, realizaron un lobby y establecieron vínculos muy fuertes y estrechos con Clinton y el partido demócrata; y hasta donde se sabe, no establecieron muchos vínculos con los republicanos y Trump, y así como hay un barajo en la geopolítica internacional, seguramente por parte de la MUD hay un replanteo en sus estrategias en contra del Gobierno de Nicolás Maduro, hasta el punto de que en el día de ayer, sábado 12 de noviembre, se han dado algunos acuerdos por parte de esta alianza, con factores del Gobierno Bolivariano, donde por primera vez en muchos años, reconocen que el chavismo existe como fuerza política y social.

¿Habrá cambios en los voceros, organización y en las tácticas y estrategias de la MUD en su disputa por la hegemonía y conquistar el Poder en Venezuela? Creo que eso estaría por verse en los próximos días y meses por venir.

Esos son algunos de los aspectos de nuestra evaluación respecto a la razones y al contexto por el que el magnate Donald Trump llegó a la presidencia de los Estados Unidos de Norteamérica.

¡Bolívar y Chávez viven, y sus luchas y la Patria que nos legaron siguen!
¡Hasta la Victoria Siempre!

¡Independencia y Patria Socialista!

¡Viviremos y Venceremos!

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